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Business Intelligence en Controlling

Business Intelligence en Controlling está en aumento. Los sistemas que recopilan y analizan sistemáticamente datos cambian el trabajo del controller.

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Una buena solución de Business Intelligence es un sueño para el profesional de control de gestión o controlling. Permite a las empresas recopilar y analizar datos de la empresa para proporcionar información diariamente. Esto facilita el análisis de escenarios precisos y, también, puede hacer feliz al Director Financiero o CFO.

Pero, quizás, la mediana empresa se está quedando atrás en incorporar una buena solución de Business Intelligence que le ayude a aumentar su competitividad.

Los Directores Financieros temen, sobre todo, los altos costes que pueda generar un proyecto que no esté correctamente enfocado.

Business Intelligence hace que muchas tareas del controller sean superfluas

La transformación digital y big data son temas cada vez más omnipresentes, y no van a desaparecer. El perfil profesional del controller se ve particularmente afectado por este hecho: en el pasado, tenía que recopilar datos y realizar análisis manualmente, pero hoy, Business Intelligence elimina en gran medida esta tarea.

Esto significa que el análisis inteligente de los datos recopilados es cada vez más valioso para el control de gestión.

La dirección financiera debe asumir todo el control de Business Intelligence

Pero, ¿cómo pueden los CFO controlar el establecimiento de una unidad de Business Intelligence? Lo más inteligente, para la dirección financiera que desee mejorar la inteligencia empresarial en su compañía, es proceder en pequeños pasos. No se debe exagerar la primera etapa de desarrollo. Es mejor abordar este problema complejo paso a paso.

Para que el resultado final sean datos válidos, lo fundamental debe ser correcto. Para hacer esto, la mediana empresa también debería cambiar su cultura corporativa. Porque los empleados, a menudo, tienen que acostumbrarse a las nuevas herramientas de análisis de datos.

La dirección financiera debería llevar todo el control. Eso significa una planificación corporativa estable e integrada, un análisis de rentabilidad confiable, y una previsión precisa del flujo de efectivo. Solo cuando estos pasos se hayan completado con éxito, la empresa podrá realizar un análisis más inteligente de los datos. Los datos del mercado, del cliente o del proceso, pueden utilizarse para guiar el comportamiento a corto plazo en la gestión empresarial, y para realizar los ajustes necesarios en el modelo de negocio.

Con Business Intelligence, control de gestión puede ayudar mejor a la dirección financiera

Con una unidad de Business Intelligence bien preparada, y con el procesamiento de datos rápido e integral asociado, los profesionales de control de gestión pueden facilitar un proceso de toma de decisiones más fácil y rápido para los directivos de la compañía.

En una crisis, la capacidad de respuesta puede incrementarse masivamente a través de una buena inteligencia empresarial o Business Intelligence.

Sin embargo, también es importante enseñar al controller cómo pasar los datos recién adquiridos a su CFO. Porque sus decisiones se basan, en última instancia, en ello. Sobre todo, el controller debe poder evaluar la información obtenida y convertirla en acciones concretas.

Los días en que los controllers solo daban cifras clave retrospectivas a su CFO han quedado atrás.

Sin embargo, al construir una unidad de Business Intelligence o de inteligencia empresarial, el controller no tiene que convertirse en un experto en TI. El camino natural de un profesional de control de gestión conduce hacia puestos de consultor, analista o coach de gestión.

El controller necesita “capacitación para conducir”, en lugar de una comprensión hasta el último detalle tecnológico de los nuevos sistemas.

Cuánto cuesta Business Intelligence

El coste para implementar una buena solución de Business Intelligence fluctúa mucho, en función del equipo de profesionales y del estado objetivo de la empresa.

Desde la planificación hasta la implementación, las empresas medianas tardan alrededor de tres meses, y suele vincular a dos empleados. Para las empresas más grandes, el CFO debe planificar hasta un año desde la concepción hasta la implementación, y contratar de seis a ocho personas, entre empleados internos y consultores externos.