La cantidad de datos digitales se está disparando en todo el mundo: el año pasado, la base de datos global comprendía 33 zettabytes (ZB). Según las previsiones, debería aumentar a 175 ZB para 2025. Un zettabyte equivale a mil millones de terabytes. Y esta cantidad ya inimaginable sigue creciendo exponencialmente año tras año. El mayor beneficio que ofrece Big Data a las empresas (de cualquier tamaño y sector de actividad) es la oportunidad de tomar decisiones inteligentes con datos inteligentes.

Todas las organizaciones reconocen el potencial de Big Data. Estos grandes volúmenes de datos pueden convertirse en un soporte importante para la toma de decisiones empresariales relevantes. Sin embargo, la recopilación de grandes cantidades de datos puede ser de poca utilidad si no se tiene una estrategia para aprovecharlos.

Inicialmente, Big Data no es más que una gran colección de datos que se generan en el trabajo diario de las empresas. Sin embargo, existen numerosas ventajas de su uso: los clientes existentes pueden recibir asesoramiento específico sobre servicios o productos a partir de la base de datos disponibles. En el ámbito de la captación de nuevos clientes y fidelización de clientes existentes, es posible obtener ventajas sobre la competencia. Además, las compañías pueden identificar nuevos casos de uso para impulsar el negocio: optimización de costes, procesos internos, productos y servicios…

Análisis inteligente de los datos recopilados

Se requieren soluciones adecuadas para poder utilizar una gran cantidad de datos no estructurados y obtener información valiosa para tomar mejores decisiones. Actualmente, estas soluciones están al alcance de todas las organizaciones, incluidas las pequeñas y medianas empresas.

Estas soluciones arrojan luz sobre la oscuridad, y ayudan a convertir Big Data en datos inteligentes. Cuando hablamos de datos inteligentes (Smart Data), nos referimos a los datos vinculados al beneficio empresarial. Son datos que nos permiten, por ejemplo, mejorar la comprensión de los clientes, para ofrecerles productos y servicios especialmente diseñados.

Clientes satisfechos

Una posibilidad para evaluar Big Data de forma rápida e inteligente es utilizar el aprendizaje automático (Machine Learning) a partir de los conjuntos de datos ya existentes. Se aprende de varios ejemplos del pasado, y se generaliza para procesos futuros. Si vamos un paso más allá, con la inteligencia artificial (IA) es posible, por ejemplo, analizar las emociones de un cliente para determinar cuál es su nivel de aceptación de una determinada gama de productos o servicios.

Comprender los datos de un vistazo

El uso de la visualización de los conjuntos de datos (Data Visualization) de nuestra empresa, es extremadamente útil para los responsables de tomar decisiones. La visualización de datos les permite encontrar rápida y fácilmente información empresarial o respuestas a preguntas específicas.

Además, la visualización de datos ayuda a comparar directamente varios escenarios iniciales y opciones de acción, y a ponderar las decisiones empresariales potenciales de una manera comprensible.

Decisiones inteligentes con datos inteligentes

En consecuencia, cualquier empresa (grande, mediana o pequeña) debe apostar decididamente por convertir sus datos en datos inteligentes que les proporcionen la información que necesitan para tomar mejores decisiones, y a ser más competitivas y rentables.