El contexto en el que se mueven hoy las empresas es el de una crisis sin precedentes, de duración indefinida, y cuyas consecuencias descubrimos todos los días

El efecto inmediato que sufrimos desde el primer momento fue una caída brusca de la actividad de consumo, producción e intercambios internacionales. Incluso se produjo una parada total para algunos sectores.

Por lo tanto, la prioridad a corto plazo ya no es el rigor presupuestario. La prioridad es salvar lo que se pueda, tanto a nivel económico como humano.

¿Qué estrategia financiera adoptar en este contexto?

Veamos 10 puntos que pueden tenerse en cuenta para superar la crisis y aprovechar el previsible rebote que ya se avecina.

#1 Fortalecer el flujo de caja

Con el objetivo de superar la crisis, a la vez que se protege a los equipos y se aprovechan oportunidades que pueden surgir.

#2 Proteger el resultado

  • Limitar el riesgo de impago de clientes.
  • Establecer indicadores de riesgo de clientes, y realizar el seguimiento.
  • Fijación de máximos destacados por cliente.
  • Seguimiento de clientes frágiles.
  • Seguimiento de los plazos de pago.
  • Suscripción de seguros de crédito en los sectores y empresas más frágiles.

#3 Reducir la necesidad de capital de trabajo

  • Vinculado al aumento de los plazos de pago de los clientes.
  • Seguimiento de los plazos de pago de los clientes.
  • Facturación rápida.
  • Seguimiento rápido de clientes.

#4 Fortalecer las herramientas de gestión

Cuadro de mando mensual

Dinámico (tendencia entre 18 y 24 meses), que contenga referencias y objetivos, simple (de 7 a 8 indicadores como máximo), y que proporcione visualización de datos.

Situación intermedia

A finales de junio, para tomar las decisiones que se necesitan lo antes posible sobre la base de información fiable, y medir el impacto de la crisis en cada semestre del ejercicio.

Previsión financiera

Estado de resultados / Plan de financiación

Balance previsional / Plan de flujo de caja

Para validar los escenarios de desarrollo, es conveniente analizar escenarios de crash test, y anticipar el resultado del año.

#5 Implementación / ejecución / puesta en práctica

Reducir el “tren de vida” de la empresa y sus gastos generales.

Compartir y reducir costes de todo tipo (I+D+i, compras, producción, ventas…).

Ahora es el momento de proyectos comunes, de reconciliación y de reagrupación.

Reducir el punto de equilibrio, transformando los costes fijos en costes variables.

Favorecer los periodos de amortización económica frente a los fiscales.

#6 Fortalecer el balance

Ampliación de capital por incorporación de prima de emisión o reservas de fusión.

Aumentar el capital aportando dinero nuevo, si es necesario por parte de socios financieros o industriales.

Aumento de fondos propios por revalorización o enajenación de activos con plusvalía.

#7 Rendir el activo líquido

Vender activos inmobiliarios de inversión “antes de que pueda bajar el mercado”.

Esto proporcionará los medios para reinyectar efectivo si es necesario.

En caso de pérdida, los bancos no vendrán solos. Necesitarán un compromiso adicional por su parte.

#8 Obtener el Balance rápidamente

El objetivo debería ser cerrar el Balance, a más tardar, dos meses después del cierre del ejercicio.

Esto le ayudará a saber dónde se encuentra, y proyectar el año fiscal 2021, y más allá, de manera confiable.

Reunirse con los bancos lo antes posible, para informarles de los resultados del año, presentarles la previsión para 2021, y negociar la financiación a corto plazo y a medio plazo que se necesitará.

#9 Fortalecer la independencia bancaria

Preferiblemente, elegir un banco con orientación a la región de la ubicación de la empresa.

Pedir prestado a medio plazo a cada uno de los bancos con los que se trabaja.

Distribuir los flujos entre los diferentes bancos.

Hay políticas de riesgo restrictivas.

De esta manera se evita depender de un banco y un interlocutor.

Se podrán comparar las condiciones propuestas, y negociar mejor las garantías.

#10 Formarse en gestión y finanzas

Con el objetivo de gestionar mejor la empresa.

Reunirse y consultar con asesores especializados en obtención de financiación, y consultores externos, quienes ayudarán a aprovechar las oportunidades de todo tipo que se presenten.

Conclusión

Efectivamente, es necesario pensar en la política financiera a implementar de manera rápida y a medio plazo, para asegurar nuestras empresas y para aprovechar el repunte que (previsiblemente) se avecina.

Cualquier crisis es una “limitación”. Pero también es una “oportunidad”. Es momento de reinventar para progresar.

¿Qué estrategia financiera adoptar en el contexto actual?