Esa vieja forma de gestionar una empresa en base a la intuición, o con dudas, definitivamente tiene los días contados. Esto es así porque las empresas se están actualizando cada vez más, y van aumentado el dominio de su negocio, con la ayuda poderosa de Business Intelligence (BI).

Business Intelligence (inteligencia de negocio, inteligencia empresarial) no es algo nuevo, sino que existe desde hace bastante tiempo, pero está adquiriendo una extraordinaria difusión en los últimos años. Y viene para cambiar completamente la realidad en la rutina diaria de las organizaciones, desde la forma de generar informes hasta el momento de la toma de decisiones importantes.

Y, debemos creerlo, es posible reducir mucho el tiempo que se emplea en la generación de un informe, por ejemplo, que, en los casos más complejos, en lugar de llevar días para su conclusión, puede ser desarrollado en pocas horas, y aportando información relevante de la empresa al instante.

El secreto de todo esto está en el proceso de recolección, organización y análisis de datos. Business Intelligence posibilita la transformación de datos en información fundamental en el momento de la toma de decisiones estratégicas en el entorno empresarial.

Las empresas se plantean invertir más en Business Intelligence

Es posible percibir una fuerte tendencia de las organizaciones a adoptar Business Intelligence como parte de la estrategia de gestión. Estamos hablando de un mercado en plena expansión, y que ha presentado ventajas competitivas reales en el día a día corporativo.

Cada vez más empresas se plantean aumentar sus inversiones en soluciones de Business Intelligence, lo que incluye la construcción de Data Warehouses, una pieza importante en el éxito de un proyecto de Business Intelligence, ya que es el responsable de preparar, transformar y almacenar los datos que se utilizarán en los dashboards (cuadros de mando o cuadros de indicadores de gestión).

Los dashboards forman parte del paquete de ventajas de una solución de Business Intelligence. Son grandes facilitadores en la organización de la información que debe ser analizada, ya que sus gráfico y dinamismo posibilitan una mejor comprensión de los datos.

Los beneficios derivados de Business Intelligence pueden ser representados a través de la optimización del trabajo diario, en la reducción de costes y en la eliminación de trabajos realizados varias veces, además de permitir análisis predictivos, anticipando posibles problemas, y llevando a una toma de decisiones más eficientes.

La realidad es que, actualmente, las empresas producen muchos datos y, además de la elevada cantidad, derivan de diversos sistemas, lo que puede ocasionar sobrecarga y lentitud en el momento de generar informes. Para ello, existe Business Intelligence, que realiza el proceso de manera mucho más rápida y simplificada, y que se ha mostrado fundamental para la gestión de una empresa.

Es previsible que, con Business Intelligence, la cultura del análisis crezca aún más a lo largo de los años, y que se convierta en uno de los principios fundamentales dentro de las organizaciones.