Data Analyst | Analista de Datos | Data Analytics

La última generación de sistemas de inteligencia empresarial (Business Intelligence) no solo ofrece instantáneas del rendimiento pasado, sino que también predice las tendencias futuras. Se está poniendo el análisis empresarial en manos de todos.

La inteligencia de negocio o business intelligence (BI) se está convirtiendo en la herramienta de referencia en la que cada vez más organizaciones confían para guiar sus decisiones empresariales. De hecho, Business Intelligence y Business Analytics se utilizan cada vez más para obtener información de valor sobre los datos empresariales y de mercado.

Predecir tendencias futuras con inteligencia de negocios

Históricamente, los sistemas de inteligencia de negocio o business intelligence solían ofrecer instantáneas sobre el rendimiento histórico. Actualmente, sin embargo, las herramientas BI aportan una flexibilidad sin precedentes para el modelado futuro. Pueden proporcionar información sobre áreas como los riesgos en el lanzamiento de nuevos productos, o identificar los mercados más rentables. Y lo mejor de todo es que se trata de herramientas sencillas y asequibles de aprender, que pueden ser utilizadas fácilmente por cualquier profesional de la empresa en su trabajo diario.

Y, más recientemente, estas herramientas de inteligencia de negocio están adoptando un enfoque de Big Data, abordando la capacidad de trabajar con cantidades ingentes de datos, analizarlos mediante técnicas como el aprendizaje automático, y ofrecer resultados relevantes en las pantallas de nuestros ordenadores de sobremesa o portátiles, nuestras tablets o nuestros smartphones, y en formatos altamente útiles y visuales.

La inteligencia de negocio o business intelligence está alcanzando un nivel de simplicidad tal, que está facilitando que todos nosotros podamos convertirnos en “científicos de datos” en nuestra área de especialización profesional (contabilidad, marketing, ventas, recursos humanos, producción, logística…) dentro de la organización.

La integración de las funcionalidades de inteligencia de negocio, generación de informes y visualización, está “democratizando” la capacidad de análisis de datos en las organizaciones, haciendo que sea más fácil para las personas crear sus propios cuadros de mando y de indicadores, y ofreciendo modelos predictivos y cognitivos orientados a diferentes tipos de casos de uso.

Podemos visualizar este análisis de información en nuestras tablets o en nuestros smartphones de manera inmediata, e interactuar con los datos en tiempo real.

Y, en un futuro muy próximo, con la previsible integración del aprendizaje automático (Machine Learning) en las herramientas de inteligencia de negocio, veremos cómo influyen cada vez más en la toma de decisiones empresariales.

Qué debe considerar una empresa que decida incorporar la inteligencia de negocio

Claramente, la herramienta de inteligencia de negocio o business intelligence más útil para cada organización dependerá de sus necesidades particulares.

En primer lugar, no tiene sentido integrar una poderosa solución de BI si no se puede acceder a los datos empresariales clave, ya sea que se encuentren en una base de datos SQL, en registros de transacciones contables, en un sistema de relaciones con los clientes (CRM) o en las redes sociales de la compañía.

Cualquier buen sistema de inteligencia de negocio o business intelligence permite trabajar con una amplia gama de fuentes de datos. Sin embargo, difieren en la facilidad de acceder y recopilar los datos, y mantenerlos actualizados.

Tampoco debemos olvidarnos de verificar que la herramienta elegida ofrezca soluciones avanzadas, como el análisis en tiempo real de datos obtenidos en tiempo real, y análisis predictivos para identificar posibles tendencias futuras.

También es importante que la aplicación sea sencilla de utilizar, para que cualquier persona dentro de la organización pueda recopilar y visualizar datos sin necesidad de recurrir a especialistas en tecnología. Además, debe tener la capacidad de integrar diferentes fuentes de datos para, por ejemplo, vincular nuestra contabilidad con nuestros datos de gestión de los clientes (CRM).

Pero, el verdadero valor de un sistema de inteligencia de negocio, es cómo de bien nos permite visualizar los datos en formatos fácilmente digeribles, como los gráficos, e interactuar con esos datos para obtener información más detallada que nos ayude en el proceso de toma de decisiones.