La era del Big Data

Big Data, en esencia, significa “esa cantidad de datos que no podemos gestionar con técnicas tradicionales”, pero que están disponibles y mejoran nuestras “tareas de optimización”. Es decir, todos esos datos brutos que, una vez procesados, nos permiten encontrar de manera más efectiva la información que necesitamos, los libros que podemos querer comprar, las noticias que estamos buscando, etc.

O, para decirlo de manera más precisa, todos los datos que una vez procesados deciden qué es importante para nosotros.

Hemos sido conscientes de esto desde hace mucho tiempo, con el enfoque equivocado (el defensivo de la sobrecarga de información, que piensa analógicamente la complejidad de lo digital). De hecho, la cultura de la red construye enormes cantidades de información bruta que no podemos tratar excepto con nuevas herramientas analíticas.

Y estas herramientas para generar nuevos conocimientos en tiempos de Internet”, según un artículo del New York Times, “están ganando importancia rápidamente”. No podemos procesarlos con el cerebro, pero los datos que nos atemorizan (o en los que simplemente dejamos de confiar únicamente en el conocimiento que tenemos disponible) se tratan con modelos matemáticos.

A pesar de las alarmas”, concluye Steve Lohr, autor del artículo, “es un camino sin retorno. Y Big Data está en el asiento del conductor”.

Más información:

The Age of Big Data

Big data: The next frontier for innovation, competition, and productivity